miércoles, 13 de noviembre de 2013

SOLO UN CAMBIO TOTAL DE MENTALIDAD SALVA DE LA HECATOMBE AL BÉISBOL


Redactado por los blogueros Sergio Girat y León Padrón

Las recientes declaraciones de Antonio Castro a la cadena televisiva norteamericana CNN a cerca de los peloteros cubanos que juegan en Grandes Ligas, evidencian el uso deshonesto de un lenguaje que, a todas luces está dirigido hacia el público extranjero y no para el pueblo de Cuba.

”Hay que hacer algo por nuestro jugadores, no podemos perderlos, tenemos que luchar y para ello tenemos que cambiar”  dijo frescamente el hijo de Fidel Castro como si le interesara de corazón el bienestar de los peloteros. Antes  debiera saber que  no será tan fácil llamar a los peloteros cubanos para jugar con la selección de Cuba después que huyeron de la isla y se convirtieron en profesionales, sin que medie un pedir perdón, o al menos una disculpa, a  los  miles de atletas que durante medio siglo fueron víctima del terrible magnicidio financiero.

Fue su padre precisamente quien aniquiló el profesionalismo rentado de este deporte en la isla, imponiendo como pago una pésima compensación a costa de medallas y diplomas, que solo dejaron como opción  una infinita  pobreza a pesar del enorme potencial para jugar la pelota rentada.

El doctor Antonio Castro fue el  médico de la selección nacional durante mucho tiempo.Desde esta  posición se le  fue asignada la máxima jerarquía del béisbol cubano, y ya hoy  ostenta el cargo de vicepresidente de la Confederación Mundial de Béisbol y Sofbol (WBSC por sus siglas en ingles). Ya desde el ejercicio de su profesión al servicio de los deportistas de alto rendimiento, fue un leal guardián  del dueño absoluto –su padre-  de todas las selecciones nacionales.  Llama poderosamente la atención, que ahora se pinte con todo a la defensa de los atletas profesionales.

Ante la imparable estampida de los peloteros cubanos hacia el mejor béisbol del mundo, Tony se aparece diciendo a un canal de televisión estadounidense que si no cambiamos lo perdemos todo. Ya desde hace tiempo el régimen comunista lo perdió todo. Ni  las tenues reformas económicas de mercado del gobierno de Raúl Castro, que busca formulas para levantar las enormes restricciones que pesa sobre los atletas de alto nivel, evitarán – por razones lógicas- que otros jugadores busquen fortuna en este béisbol.

Hace unos días tres peloteros cubanos se encargaron de poner el listón bien alto: Pito Abreu, Alexander Guerrero y Dalier Hinojosa, saltaron de la serie nacional cubana al mejor béisbol del mundo, de la miseria a la riqueza, cuando  fueron galardonados con portentosos contratos que rebasaron los cien millones de dólares.

Esta  noticia, rápidamente corrió por todos los barrios de la capital habanera, y otros lugares del país, causando gran  alegría por el éxito de estos atletas. Pero también una gran incógnita alrededor de jugadores de otras épocas que quedaron en la pobreza, a pesar de haber tenido tanto o más talento que los peloteros de estos tiempos. ¿Quién puede dudar que este no sea el mejor momento del béisbol cubano? Los jugadores de hoy  a pesar de su incuestionable calidad se ven marcados por la mala alimentación en edades tempranas y deficiencias técnicas a falta de buenos entrenadores e implementos deportivos.

Es lógico que  muchos hagan su juicio.¿Cuánto hubiera ganado los estelares jugadores Omar Linares, Casanova, Muños, Pacheco, Kindelan, Víctor Mesa, Gurriell, Juan Castro, Fernando y Wilfredo Sánchez, Isasi, Pierre, Germán Mesa, Vargas, Cuevas, Sixto Hernández. Y los lanzadores Rogelio García, Jesús Guerras, Juan C Oliva, Juan Pérez Pérez, Braudilio Binent, Pedro Luis Lazo, Julio Rojo, Manolito Hurtado, Félix Pino, Omar Ajete, Lázaro Valle, solo por mencionar alguno de  una interminable lista de estrellas? Con la pregunta se juzga al culpable.

Para Sergio Girat Estrada, bloguero y conocedor de la temática deportiva, comentó al respecto; las declaraciones de Antonio Castro constituyen una burla. Al respecto dijo “los peloteros cubanos que juegan en Grandes Ligas, son  obviados por el programa de Beisbol internacional que trasmite desde hace algún tiempo la televisión cubana, los juegos son bien escogidos”. “Imagínate”, añadió, hay cerca de una treintena de jugadores en las mayores y la gente para verlos, tienen que buscar las grabaciones a través de alguien que tenga una antena clandestina en su casa”

Juan Antonio Medina un especialista independiente del deporte,  declaró que no cree en ninguno de los Castro y añadió:“¿Dónde estaba Antonio Castro durante los play off del béisbol de Grandes Ligas, que se disputaron en este mes de octubre entre ocho equipos para llegar disputar la serie mundial? ¿Por qué no intercedió para que el programa de béisbol internacional de tele rebelde trasmitiera todos los juegos, incluyendo los juegos del equipo del Detroit Tigers donde juega el cubano Candelita Iglesia, o el del Oakland donde juega el granmense Yoenis Céspedes ganador del derbi de jonrones este año, o el de los Angeles Dodgers donde jugó magistralmente el fenómeno Yasier Puig”?

Solo un cambio total de mentalidad puede rescatar de la hecatombe al béisbol cubano. Ningún gobierno debe interponerse en los principios básicos del mercado.




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